Saturday, August 19, 2006

Sueño de agosto

Domingo 20 de agosto, amanece muy nublado, el cielo se muere de ganas de llover y hoy, una vez más, vamos al cilindro a ver a la gloriosa Academia.
Hoy toca jodido, aquel al que no le ganamos nunca: ni cuando vamos bien, ni cuando vamos mal, ni cuando queremos alcanzar los 43 partidos invictos -43/70-, ni cuando quebramos la racha después de 35 años, ni nunca.
En el banco esta Mostaza y jamás subestimamos sus poderes divinos, ya sea de convertir una calabaza en un carruaje o de darles alma e identidad a 11 nombres que hoy se ponen la celeste y blanca.
El partido comienza parejo, Racing aprieta y no deja jugar, pero no se le cae una idea y el arquerito Carrizo es espectador de lujo.
Gallardo empieza a tomar la pelota, y cada intervención genera una silbatina ensordecedora desde la parcialidad local. Los visitantes colmaron la tribuna por completo y parcialmente las plateas, sin embargo solo murmullos provienen de esa tribuna.
Primer pase certero al colorado Sava, pero este se tropieza y no puede controlar la pelota en el área chica. La gente de Racing se agarra la cabeza y gesticula sin poder comprender tanta torpeza.
Tiro libre para el visitante, ejecuta el 10 y llegando por el segundo palo sin ningún tipo de marca Beluschi la clava al ángulo. Las gallinas silenciosas gritan por primera vez en la tarde. River 1 a 0.
Racing no reacciona y el “movete Racing movete” se empieza a sentir. Merlo gesticula, patea, cabecea, lo vuelve loco al colombiano Arizala y mira cada 12 segundos al Polaco Daulte.
El entretiempo se hace largo, 22 minutos y Racing todavía no sale. Dios da las últimas indicaciones en el vestuario y a la cancha.
Los primeros 25 no muestran nada de ninguno de los dos lados. La academia se afianza en la mitad de la cancha y neutraliza cualquier intento de los buenos jugadores visitantes.
River tiene dos claras en los pies de Ortega pero Campagnuolo detiene espectacularmente, primero sobre el palo derecho, y después un remate a quemarropa desde el punto del penal.
El partido se extingue y Racing va a la carga con más ganas que fútbol y el empuje de La Guardia Imperial que se siente en cada centímetro del estadio.
Barroso levanta la cabeza y encara por la derecha, le rebota la pelota a Tuzzio y la vuelve a agarrar para pegarle al arco, el arquerito Carrizo salva con los puños pero da el rebote hacia adentro, quedando la pelota en la entrada del area. Bastía se encuentra cerca de la pelota, pero apenas avanza siente el grito de Arizala que entra como un tren y remata con izquierda reventando el arco gallina para irse a festejar con el brazo en lo alto haciendo delirar a la gente de Racing.
En las tribunas se multiplican las avalanchas, todos se abrazan con todos, la alegría inunda todo de lagrimas, muere un vitalicio con el carnet de cuero apoyado en el pecho, del lado del corazón, y se escucha con mas fuerza que nunca “porque este año de Avellaneda, de Avellaneda salió el nuevo campeón” sin temor a nada ni a nadie.
El humo no deja ver la cancha, y una pelota desde no se donde le queda bollando a Higuain frente a Campagnuolo, pero este le pega mal y se va cerquita de un palo. Casi ningún hincha de Racing vio esa jugada. Menos mal.
Baldassi decreta el final y el cilindro es un carnaval celeste y blanco. En el medio de la cancha Ortega se pelea con Maxi Moralez y Gallardo le pega una piña desde atrás. Luego el chiquitin ocusaría al muñeco de sufrir infidelidades por parte de su mujer.
En el medio del Puente Pueyrredón, una vez que puede volver al mundo, Rulo pregunta: “Cuantas fechas faltan para que termine el campeonato?”. Y después de la respuesta se queda dormido contra la ventana y arranca a soñar.


Ecuchando: Viendo un video de youtube que pronto subiré!